miércoles, 6 de abril de 2016

SECOND en Sala Riviera (Madrid)

SECOND hicieron de La Riviera el rincón más exquisito de Madrid 


Les teníamos ganas. Muchísimas. Llevamos todo el invierno viendo a Second anunciado como cabeza de cartel de la mayoría de los festivales indies que se celebrarán este verano, pero los madrileños queríamos ver a los murcianos en una de nuestras salas preferidas, La Riviera.

Y llegó el ansiado día, mejor dicho, la noche en que Second presentaría en Madrid su último disco: “Viaje iniciático”. La noche del sábado  2 de abril, a las 9, la famosa sala se iluminó mientras sonaban los acordes de una melodía que ya nos hacía vaticinar que el viaje estaba a punto de comenzar. La banda fue tomando posiciones y enseguida comenzó a sonar ‘Esto es sólo el principio’, buena canción para empezar, sin duda una promesa de todo lo que nos esperaba. Fue en este momento cuando apareció Sean Frutos, el vocalista, que, aunque entró discreto, hizo enloquecer a las masas sin haber abierto aún la boca.
A esta primera toma de contacto le siguieron ‘Primera vez’ (primer single de Viaje iniciático) y ‘2502’, uno de sus clásicos, con el que la gente comenzó a dejarse la voz. A continuación vinieron ‘Pueblo submarino’ y las favoritas de los secondistas: ‘Muérdeme’, ‘Más suerte’,  ‘Mañana es domingo’ y ‘Psicopático’.

 La potencia de la banda fue poco a poco creciendo sobre el escenario, al mismo tiempo que lo hacía el público, que se sabía al dedillo todos los temas, los nuevos y los de los primeros discos. Sean no paraba de moverse de un lado a otro, bajaba al suelo, volvía a subir y gritaba gracias con una pasión que no abandonó ni un solo segundo del concierto. Sin duda de fuerza se fue contagiando al público cada vez más. 

Y llegó la primera sorpresa de la noche: Sean Frutos invitó al escenario a Miguel, del grupo Maga (del que dijo que eran fans) a cantar ‘Lo único’, una de las canciones de su último disco.

Siguieron ‘La distancia no es velocidad por el tiempo’, ‘Las serpientes’, ‘Millones de habitantes’, ‘Nueva sensación’ y ‘Solo’. Para entonces Second ya tenía al público en sus manos, la energía se respiraba en cada rincón de la sala. Cuántas manos en el aire, cuántos minis de cerveza, cuántos cuerpos bailando y botando… sin duda la fiesta del sábado madrileño estaba en La Riviera. Ni siquiera la euforia paró cuando sonó ‘Rodamos’ y el grupo salió del escenario. Sólo era el primero de los dos bises, así que regresaron entre los silbidos de alegría del público.
Sean se acercó al micro y volvió a recalcar cuánto les gustan los viajes y los comienzos a pesar de los años de carretera. “Nos gusta sentirnos inexpertos”. Y con estas palabras se obró el milagro (uno más de tantos en esa noche) y dio comienzo una de las recién llegadas, me atrevería a decir que de las favoritas de los fans. Y no es que lo diga yo, es que toda la sala comenzó a llenarse de móviles como si alguien hubiera dicho de repente las palabras mágicas. Y es que en verdad fue un momento para inmortalizar.
Pero no acabaron aquí los buenos momentos, ya que el siguiente tema, ‘Nos miran mal’ tendría un músico extra: Alejandro, batería de Izal, que consiguió transmitir toda la fuerza que la canción pedía.  ‘Donde vive el vértigo’, ‘Nada’ (otro de los clásicos de Second, coreado a pleno pulmón por cada alma que esa noche había en La Riviera) y ‘Autodestructivos’. De nuevo el grupo volvió a dejar al público arriba para dejar el escenario a continuación.

De nuevo aparecieron, pero sólo Sean y Jorge Guirao, fundadores de Second, que decidieron hacer un regalo a los más fieles, y fue la canción “Algo”, sólo a guitarra y voz. El vocalista pidió un aplauso para su compañero explicando que llevaba gafas de sol porque no podía recibir la luz de los focos a causa de una conjuntivitis.

Y después de este momento más íntimo llegó el enérgico desenlace, con la nueva ‘Atrévete’ y su gran éxito: ‘Rincón exquisito’. Cualquiera diría que era el final, porque la euforia del público alcanzó su punto más alto, más aún cuando en mitad de la canción se produjo la explosión de confeti. “Millones de gracias, Madrid, sois exquisitos”, dijo Sean Frutos, aunque yo creo que todos los que estábamos allí pensamos que los exquisitos fueron ellos. No sólo por todo el talento que demostraron, también por la puesta en escena, el juego de luces y por las 24 canciones en las dos horas y cuarto que duró el show.

Un viaje, como todos los buenos, que se nos hizo corto. Sólo esperamos que no se quede en iniciático y que sea sólo el principio de una larga carrera de Second.





Almudena Leiro.