viernes, 11 de noviembre de 2016

Entrevista a Guillermo Rayo.

GUILLERMO RAYO



¡¡Qué gran descubrimiento!! Tipos como él quedan pocos por el mundo. Hoy queremos acercaros un poco a este gran artista que se llama Guillermo Rayo. Nos apasionan los transgresores tremebundos, y Guillermo cumple todos los requisitos. Nos presenta con mucho arte y poderío su último trabajo; Piedras Rulantes. Bueno, vamos a dar la alinación de Guillermo Rayo, que nos podemos tirar aquí tres siglos y medio hablando de su clase. Cuenta con un elenco realmente durísimo. Tenemos a los teclados a Miguel Ángel López Blázquez, Christian Chiloé (batería), Pato Frank (bajo) y Martín Laudecina (guitarras).

Piedras Rulantes es un disco que contiene once temas que se mueven por los estilos más rimbombante del rock. Todo lo que queráis saber de Guillermo Rayo lo tenéis en su página web. Quien mejor que el artista para convenceros de su buen disco. No tiene desperdicio. Pero antes os ponemos en antecedentes con un videoclip durísimo en el que colabora: Arturo Valls, Marta Berenguer y Julián Villlagrán. Por cierto, mañana estarán con él en la Sala Sol. ¡VA A SER UNA NOCHE TREMEBUNDA!




¿Qué significa el título del disco: Piedras Rulantes? ¿Qué nos tiene preparado Guillermo Rayo en su concierto de presentación en Madrid?

Me gustaba la mezcla de dos cosas. Primero el concepto de que, como humanos, somos hojas al viento, piedras rodantes. Como compositor también me veo así, en continuo cambio. La segunda razón es que llevo más de 25 años con una banda tributo a The Rolling Stones (Rayo Stoned) y, aunque no todos las canciones del disco tienen esa influencia clara, era una manera de homenajearme a mí mismo por ese tiempo transcurrido. Hay que señalar que la palabra “Rulante” no existe en nuestro diccionario. Es una traducción libre. En Internet siempre me la intentan cambiar por “rutilante”, que para nada es lo mismo.

Para el 12 de noviembre escogí la Sala Sol por su talante de rockandroll. Éste es mi disco más rockero (poprock) y quería hacerlo allí. Lo vivo como el nacimiento de un nuevo “yo”, el acercamiento de Guillermo Rayo al Mick Jagger que llevo haciendo todo ese tiempo. Por eso, lo que os tengo preparado es un concierto rockero, muy eléctrico y energético y con amigos colaborando en algunas de las canciones.


¿El disco está grabado en directo? ¿Por qué?

Si. El disco está grabado en directo. Por lo menos el tronco básico: baterías, bajos (o contrabajos), pianos y teclas y guitarras eléctricas. La razón es bien clara. En mi experiencia de 7 discos he grabado de múltiples formas. Es cierto que si grabas por partes (instrumento a instrumento) mantienes más el control sobre lo que sale y te permite hacer cambios con más facilidad, pero se pierde lo más importante de la música, que es el aspecto humano, el momento irrepetible de varios músicos tocando a la vez conformando una canción única e irrepetible. La energía que se genera en ese momento, mezcla de las energías de todos los participantes es mucho más natural, viva y fresca que cualquier grabación por partes.

Antiguamente era mucho más difícil hacer esto por una cuestión de limitaciones técnicas en los estudios (muy pocos estaban preparados para esto y los que lo estaban eran muy caros). Con el avance tecnológico esto es cada vez más asequible. Los dos últimos discos de mi carrera los hemos hecho así y los resultados se notan.


¿Nos podrías hablar un poco del proyecto Rayo Stoned?

Pues es el proyecto de banda tributo a The Rolling Stones que inicié en 1992 en Sevilla (cuando el concepto de banda tributo no existía). En aquellos tiempos se llamaba Radio Stone. Acababan de sacar un disco recopilatorio de los Rolling y desde una emisora de radio me propusieron hacer unos cuantos conciertos de promoción de ese disco. Para ello, llamé a unos cuantos músicos de rock con los que trabajaba entonces. La verdad es que monté un bandón: Juanjo Pizarro: (productor de Reincidentes, Silvio Melgarejo, Loscomotoras … ; guitarrista con Pata Negra o Dogo y los Mercenarios) era el Keith Richards sevillano por excelencia. Charlie Cepeda: (guitarrista con Kiko Veneno, Los Labios…) tenía 16 años. Le propuse que se uniera a la banda a raíz de que Marcos Munné (Selva Sur, Estricnina – Juanito Makandé y Canijo de Jerez), que fue el primer guitarrista de esta historia, decidiera dejarlo por agenda. Javier Tovar: (Batería de Loscomotoras, mi primer grupo serio a finales de los 80s). Pedazo de músico y amigo que siempre me apoyó en mis locuras. Actualmente toca en Despierta Janis, grupo de rock hispalense de gran calidad. Cerraba la banda Luis Almagro (bajista de Baldomero Torres y sus cuchillos afilados).

En el año 2000 me vine a vivir a Madrid. Al tiempo, monté Rayo Stoned con músicos de la escena rock madrileña: Guillermo Silveti (Caravana) hace de Keith Richards; Mac Hernández (bajista de Ariel Rot, Tequila 2008, Marlango o Sex Museum); Gabriel Marijuán (batería de Coque Malla o de Josele Santiago) y Martín Laudecina (guitarrista de Sidecars).

Rayo Stoned es un grupo tributo que sigue en plena forma y con el cual solemos hacer muchos conciertos al año (fundamentalmente en verano). Estoy muy orgulloso de él y, como banda tributo, es un espectáculo de mucho éxito entre los asistentes a sus conciertos… Vamos, que lo hacemos muy bien.
 



¿Guillermo, Piedras Rulantes, son once temas muy variados pero lo defines como un disco de pop-rock, no?

Si. Soy bastante enemigo de las etiquetas. Creo que las canciones buenas lo son sin tener en cuenta el estilo musical. Lucho porque mis prejuicios musicales no me impidan ver la belleza de otros estilos y otras formas de hacer canciones. Creo profundamente en el do-re-mi-fa-sol-la-si. Por eso mis discos no tienen una definición clara en cuanto estilo. Se encuadran todos en el mundo Pop Rock en español porque es muy amplia esa etiqueta. Dependo mucho de la temática de la letra a la hora de enfocar una canción hacia un estilo u otro. No al revés. Cada maestrillo tiene su librillo, supongo.

Lo que sí es cierto es que con Piedras Rulantes he querido volver a hacer rock. Mis dos últimos discos se habían alejado progresivamente y lo echaba de menos. Adicciones (2010) tenía muchas influencias latinas y Pro-testa. Disco Ley (2013) fue un experimento con el jazz.


¿Un lujo contar con la presencia de: Arturo Valls, Marta Berenguer y Julián Villagrán para un videoclip, no?

Son amigos de mi otra carrera, la de actor. A Arturo lo conocí hace muchos años a través de Eva Hache, con la que pasé muchos veranos en Zahara de Los Atunes buscándonos la vida de jóvenes. Siempre me ha apoyado en mi carrera. Él es muy buen tipo y está para los amigos siempre. De Marta podría decir exactamente lo mismo. Una actriz como la copa de un pino. El caso de Julián Villagrán es que somos compañeros del Instituto del Teatro de Sevilla y un excelente guitarrista. Montamos una banda tributo a Tequila en 1995 que se llamaba “Pepe Cuervo e Hijos” con la que trabajamos varios años.

A los tres les tengo gran aprecio personal y admiración profesional.

¿Qué le gusta hacer a Guillermo Rayo fuera del mundo de la música? ¿Un libro para recomendarnos?

Me gusta ir a la Sierra de Gredos a mirar las montañas y respirar hondo. Me gusta asistir a ver trabajos de compañeros y amigos para corroborar la admiración que siento por ellos. Me gusta mi sofá, la verdad.

Hace poco, en mi sofá, me leí un ensayo titulado “Música de mierda” de Carl Wilson. Me encantó la perspectiva desde la cual trataba el por qué nos gusta una música y no otra. Habla del desarrollo del gusto musical. Y sus conclusiones sorprenden. Es un camino que él mismo recorre desde sus propios prejuicios musicales hacia la liberación, para que el placer que produce la música (en todas sus expresiones) no se vea cercenado por la idea previa que tenemos de ella.


Ya por último y para cerrar esta entrevista, Guillermo Rayo, me gustaría preguntarte si tienes algún mensaje que transmitir al gremio de artistas, toreros y caricatos excéntricos o al mundo en general. Lo que sea y se te pase por el maquinario...

Aquí estoy. Honestamente. No voy a volver a luchar más contra quién soy. O quiénes soy. Porque no soy uno, soy muchos en uno. Soy lo suficientemente mayor como para darme cuenta. No sois dueños del arte, no decidís quién entra en la fiesta del Arte y quién no. La creatividad no tiene dueño, ni reglas escritas. Me cago en las etiquetas que lo único que pretenden es estandarizarnos y colocarnos en armarios clasificados. Visitaré el armario que me plazca. Yo también puedo ser un Troll.



 Taltavull.